Leche

¿Por qué el exceso de leche puede ser perjudicial para tus huesos?

El calcio y el fósforo son dos elementos esenciales para la salud de nuestros huesos y dientes, pero ¿Por qué el exceso de leche puede ser perjudicial para tus huesos? Es un tema que forma parte del segmento “Nutrir” de mi Programa PNC (Prevenir-Nutrir-Curar), el cual está dirigido a la población de personas con edades comprendidas entre los 35-45 años, y que estaré abordando a continuación. ¡Continúa leyendo para que te enteres!

 

Exceso de leche es perjudicial para tus huesos
Consumir leche en exceso perjudica a la salud de los huesos.

La leche es uno de los alimentos que no debe faltar en nuestro plan alimenticio. Sin embargo, está demostrado científicamente que el consumo exagerado de este alimento puede provocar una alteración de la relación entre nutrientes como el calcio y el fósforo, aumentando, por ende, el riesgo de descalcificación.

Y a pesar de que la leche es un alimento rico en calcio (un mineral esencial para la salud ósea), ocurre que el mismo no actúa solo, sino que necesita de otros nutrientes como el fósforo para ser absorbido y utilizado correctamente por el organismo, además del magnesio, la vitamina D y la vitamina K.

Alteración de la relación entre el calcio y el fósforo

Aquí es donde se presenta el problema: si hay un desequilibrio entre el calcio y el fósforo, el calcio puede acumularse en los tejidos blandos, provocando enfermedades como la arteriosclerosis, los cálculos renales o inflamación.

Además, la leche contiene en su composición nutricional una proteína llamada caseína, que al ser digerida por el organismo produce ácido láctico.

Este ácido aumenta la acidez de la sangre y obliga al cuerpo a utilizar el calcio de los huesos para neutralizarla. De esta forma, se produce una pérdida de calcio óseo y se debilita la estructura de los huesos.

Dato curioso

¿Sabías que la población de los Estados Unidos consume por día 1. 5 L de leche (como fuente de proteína barata) y sufre de descalcificación?

¿Te sorprende este dato verdad? Este es un ejemplo de que consumir mucha leche no es garantía de que tendremos “huesos fuertes’, sino que podría ser todo lo contrario.

Recomendaciones

No quiero decir que debas dejar de tomar leche, o que debas tomar menos, sino que tomes leche con moderación y acompañada de otros alimentos, que te aporten los nutrientes necesarios para que te permitan tener un adecuado metabolismo del calcio.

Asimismo, es importante que hagas ejercicio físico regularmente, y si eres fumador y/o consumes bebidas alcohólicas, te sugiero abandonar estos hábitos. Para obtener la vitamina D, puedes exponerte al sol (pero hazlo con mucha precaución).

Ten en cuenta que la leche no es imprescindible para obtener calcio: hay otros alimentos que lo contienen en mayor o menor medida, como los frutos secos, las legumbres, las semillas, las verduras de hoja verde o los pescados pequeños con espinas.

Lo importante es que lleves una dieta variada y equilibrada que cubra todas tus necesidades nutricionales, asesorada por un nutriólogo con amplia trayectoria. Recuerda que cuentas conmigo para ello, soy experta en Nutrición y tengo mucha experiencia en ésta área.

Para finalizar

Quiero aprovechar esta ocasión para invitarte a que te unas a mi Programa de Nutrición Integral PNC (Prevenir/Nutrir/Curar), un programa especial que se ajusta a tu edad y necesidades nutricionales específicas.

Te informo también que próximamente estaré ofreciendo mis Cursos de Nutrición y Salud, dirigidos a Profesionales de la Salud y público en general, en los cuales podrán aprender de manera práctica a cómo usar todas las herramientas que ofrece la nutrición para tener una vida saludable en Comida y Vida.

Me gustaría mucho que te unas a estos cursos, ¡No esperes más, únete ya!¡Estamos en la cuenta regresiva!

Alérgenos alimentarios ¿Los conoces todos? | http://www.comidayvida.com

En diferentes investigaciones se ha fundamentado que existen diferentes tipos de alimentos que provocan reacciones indeseables en quien los consume y en esta ocasión, vamos a identificar cuáles son estos alérgenos alimentarios para que revises si te provoca uno o varios de ellos alguna reacción. ¿Existe algún factor que los haya desencadenado?

Los alimentos naturales, sin procesar que iban del campo a nuestra mesa ya no existen prácticamente. Actualmente, para que disfrutes de una hermosa manzana, esta ha tenido que recorrer una gran distancia y para que llegue a tus manos roja, crujiente y jugosa, debieron de tomar con ella medidas como: utilizar fertilizantes y abonos especiales, cortarla antes de tiempo, cubrirla con cera y colocarla en el área de frutas con una luz especial para que te parezca apetitosa. Esto en un alimento natural.
Una teoría personal, para que existan tantas reacciones alérgicas en alimentación es que nuestro organismo se ha visto afectado por tantos químicos consumidos en los alimentos, si, los llamados conservadores, colorantes, anti-humidificantes, emulsificadores, espesantes, etc. Estos, consumidos en pequeñas cantidades en cada producto que se encuentra en una bolsa, lata o caja, al final del día y al terminar la semana suman una dosis importante.
A lo anterior sumo nuestra mala alimentación y periodos prolongados sin comer, lo que provoca inflamación y baja de defensas.

¿Qué es una alergia alimentaria?

Es una reacción en el organismo provocada por el sistema inmune a ciertas sustancias –alérgenos-, la intensidad de esta reacción dependerá de la dosis y la frecuencia con que se ha tenido contacto con esta sustancia. Si es de tipo alimentario se presenta en las primeras 4 horas después de consumido el alimento. La reacción puede ser leve como presentar cierta rojez en cara o brazos, comezón, dolor de cabeza o dolor abdominal hasta graves como problemas respiratorios, taquicardia y muerte.

Evita los alimentos industrializados, revisa las etiquetas y prefiere los alimentos frescos.

¿Cuántos alérgenos deberíamos evitar?

Se han identificado 14 alérgenos alimentarios y sus derivados:
1. Cereales con gluten (trigo, centeno, cebada, avena, espelta, kamut o sus variedades híbridas).
2. Crustáceos (cangrejo, langosta, camarones/gambas).
3. Huevos.
4. Pescado.
5. Cacahuates.
6. Soja.
7. Leche.
8. Frutos secos (avellanas, almendras, nueces, anacardos, nueces, castañas, pistachos).
9. Apio.
10. Mostaza.
11. Ajonjolí / Sésamo.
12. Anhídrido sulfuroso o sulfitos (empleado en la elaboración del vino).
13. Altramuces.
14. Moluscos (almejas, vieiras, ostiones).

Evita los alimentos industrializados, revisa las etiquetas y prefiere los alimentos frescos.

¿Si dejo de consumir estos alérgenos alimentarios reduzco el riesgo de alergia?

Al principio de este post mencioné todos los “aditivos” que contienen los alimentos naturales y envasados. El comentario es porque, además de consumir en exceso químicos en nuestros alimentos que sabemos están contenidos en todos los productos envasados, además, la industria emplea todos estos alimentos en los alimentos procesados sin comentarte, porque funcionan como conservadores, me explico.

– Los cereales son espesantes como sabemos por el gluten y almidón que contienen, te sorprenderías en cuantos productos no se usa, es decir, al ser económico se emplea en muchos productos para aumentar volumen.
– El pescado, la leche, las semillas, mostaza, altramuces y moluscos también se emplean como espesantes.
– El anhídrido sulfuroso o sulfitos se emplean en la elaboración de vinos y embutidos.
– El apio se utiliza en el caldillo de tomate y caldo de pollo.
– También puedes llevarte sorpresas, por ejemplo, las empresas rentan sus máquinas mezcladoras y si la empresa original produce leche en polvo y se renta para frutos secos, ¡sorpresa! Tendrás restos de leche en tu bolsa de cacahuates o nueces.

Si quieres leer más sobre alérgenos alimentarios, sólo da click aquí

¿Los alérgenos alimentarios que se emplean en alimentos procesados se pierden durante la elaboración del producto final?

No siempre, veamos el ejemplo del apio, se emplea en la elaboración del caldo de pollo y para la elaboración de este último debes hervir por 4 horas: cebolla, ajo, huesos de pollo, apio y zanahorias, las cuales después de este tiempo se colarán los residuos de fibra, sin embargo, se ha encontrado que la variedad de apio que se produce en Europa a pesar de este proceso de elaboración no se elimina el alérgeno que contiene.

Revisa la siguiente información, si quieres conocer sobre las claves y todos los alérgenos que existen, te sorprenderás. Solo click aquí.

En conclusión:

Podemos decir que, es importante que revises las etiquetas, que busques consumir alimentos frescos recién cosechados de productores locales y, evites tanto los productos procesados como aquellos que permanecen frescos por mucho tiempo porque seguramente la cantidad de conservadores que contengan será elevada.
Solicita la información sobre alérgenos en los restaurantes y mantente informado sobre la normativa en tu país.

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Julia Osorio
Nutricionista clínica